
Hemos llegado, en nuestra
especie, a límites inconciliables, innegociables… Nosotros que somos los
líderes en finanzas del mercado mundial, que tenemos masters en Economía
Global, conocedores a rajatabla de las inversiones inmobiliarias, de las
acciones en telecomunicaciones o los yacimientos petrolíferos del planeta.
Nosotros, somos esos mismos, que
tenemos la mayor deuda con la creación…
Muchas consecuencias hemos dejado
en el camino. Por eso creo y siento, que hay un abrazo mundial que clama por
darse. Un abrazo del encuentro con nosotros mismos, con la esencia que nos dio
la vida...
Ese déficit, contempla los
vaivenes de nuestros “no dichos”, las figuras más miserables que hemos podido
personificar, esos que por momentos parecen volverse los únicos valores que nos
identifican… Porque si somos capaces de regalar sonrisas que curan el alma,
salvar vidas con avances científicos y curar tantos otros males… Cómo no
podemos entendernos? Respetarnos? Ponernos en el lugar de la otra persona. E
incluso no escucharnos hasta llegar a aniquilar al otro al no verlo… O será que el privilegio de la escucha sólo está en ese mundo de lo visible en el que
prima una imagen standarizada? No quiero creerlo así y eh aquí donde me
detengo…
Me desgarra la angustia
invadiendo a mi ser todo... Porque como dos caras de la misma moneda estamos
inmersos en banalidades, no es que todo sea tan negativo, es que eso negativo
de lo que no podemos salirnos, se vuelve grave,
eso negativo late… y cuando late; vuelto odio, ambición, envidia,
guerra… MATA!
O es acaso y también cierto, que
el privilegio de vivir se encuentra sólo en una porción de la humanidad?
Debemos luchar todos por volver a
conectarnos con nuestra esencia, y esa esencia es lo que nos hace humanos,
debemos luchar por celebrar “el encuentro de la diversidad” porque sería allí
donde brillaría la luz del entendimiento… El otro sería yo, no hablaríamos de
“otredades” sino de nosotros mismos, su mirada sería la mía, un sentir
universal, no enajenado…
Después de todo, los Ojos Divinos
así nos ven… esa es mi certeza!
Es nuestra imperfección, creo, lo
que nos obnubila tantas veces, nos ciega, nos lleva a valorar más al imperio
armamentista, que a los miles de hermanos inocentes que mueren en su
juego. Es ello lo que nos vuelve
acérrimos defensores (implícitamente) de la apología a esa sustancia que nos
está dejando sin sentidos, ese negocio multimillonario que nos corta los brazos
y nos hace morir en el intento de escucharnos… Todas ambiciones que a los
grandes negociados son funcionales y de la que somos herramientas cada vez más
difuncionales para la VIDA y la PAZ …
Aboguemos por esa paz que tanto
nos clama presencia, la paz del alma, la mirada del diálogo, el encuentro con
nosotros mismos, como especie que somos… Sigamos construyendo puentes, en
detrimento de la autodestrucción de nuestra especie, pero en pos de la VIDA y
del amor a ella. Sumemos esfuerzos, aunemos esperanzas y acciones para lograr
espacios de encuentro reales. Creo que allí puede estar una pequeña solución.
Un mundo con un abrazo fraterno,
humilde y sutil, casi mágico… sin imagen, sólo de sonidos que nos hablen de
amor mutuo, de voces de muchos tonos que nos cuenten de justicia lograda por
nosotros mismos… de igualdad de derechos…
Siento el deseo irrefrenable, de
devolverle con ese abrazo el encuentro a Daylan con su vida, con sus derechos, con su familia… La
existencia a tantos refugiados, que sólo a través de papeles podrían SER.
Siento la necesidad de que en
éste abrazo del encuentro, retribuyamos la voz a tantos jóvenes muertos en vida
por el paco… que sea ese abrazo el cual se vuelva alimento para niños de áfrica
o de tantos en nuestro país… Encuentro que reviva la libertad de ser mujer en
Medio Oriente, la libertad de elegir a tantas almas raptadas en los negocios mundiales
de la trata… La ilusión de un techo a tantos abuelos durmientes de las calles
de nuestro suelo…
Un abrazo tan intenso que los
niños recuperen su derecho a elegir no portar armas, ellos a los que tanta
GUERRA les ha robado desde hace muchísimo tiempo sus ganas de jugar,
hombrecitos desde muy pequeños, esos…. a quienes nuestra maldita GUERRA les ha
matado sus sonrisas!
(Quizás es sólo un pensamiento,
sé que empieza por mi, por un granito de arena que yo misma pueda aportar, de
practicar la escucha activa entre todos y a diario, de leer la realidad sin
perspectivas… Pensamiento que queda en estas líneas pero cobra vida al ser
leído y con cada palabra que identifique a los ojos que lo vean)